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Andrés Jara

Marketing & Business Development Manager Chemical Civil Engineer of Universidad de Concepción MBA of Pontificia Universidad Católica de Chile

Andrés Jara

13 de agosto de 2021

“Este informe debe poner fin al carbón y las energías fósiles antes que destruyan nuestro planeta”, fue la reclamación que el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, hizo en la sesión del organismo el 6 de agosto, al darse a conocer el primer informe de evaluación del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), adoptado por 195 países y que analiza cinco escenarios de emisiones, del más optimista al más pesimista.

El estudio afirma que el calentamiento global es peor y más rápido de lo temido, ya que estima que alrededor de 2030, diez años antes de lo estimado en 2018, se puede alcanzar el umbral de +1,5 °C, con riesgos de desastres “sin precedentes” para la humanidad, ya sacudida por períodos muy calurosos e inundaciones.

A menos de tres meses de la cumbre del clima COP26 en Glasgow (Reino Unido), los expertos del IPCC responsabilizaron al ser humano por estas alteraciones y advirtieron de que no hay otra opción que reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según los expertos del IPCC, la actual concentración en la atmósfera de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, supera las 410 partículas por millón, la mayor tasa de los últimos dos millones de años.

El nivel del mar ha subido como media unos 20 centímetros entre 1901 y 2018, pero si anualmente elevó unos 1,3 milímetros en las siete primeras décadas del pasado siglo, ahora lo hace unos 3,7 milímetros, advierte el informe, en el que se señala que el océano ha sufrido en el último siglo su mayor calentamiento en 3.000 años.

El planeta ya ha alcanzado los +1,1 °C y empieza a constatar sus consecuencias: fuegos que arrasan el oeste de Estados Unidos, Grecia o Turquía, diluvios que inundan Alemania o China, termómetros que rozan los 50 °C en Canadá.

Los científicos encontraron que, incluso limitando el calentamiento global a 1,5 °C, los peligros aumentan considerablemente. Casi 1.000 millones de personas en todo el mundo podrían sufrir olas de calor más frecuentes que pondrían en peligro su vida. Cientos de millones más tendrían que luchar por el agua debido a las graves sequías. Algunas especies animales y vegetales que hoy viven desaparecerán. Los arrecifes de coral, que sustentan la pesca en amplias zonas del planeta, sufrirán con mayor frecuencia muertes masivas.

Sin embargo, aún hay esperanza y la humanidad aún puede evitar que el planeta se caliente aún más. Para ello sería necesario un esfuerzo coordinado entre los países para dejar de añadir dióxido de carbono a la atmósfera en torno al año 2050, lo que implicaría un rápido abandono de los combustibles fósiles a partir de ahora, así como la posible eliminación de grandes cantidades de carbono del aire. Si esto ocurriera, el calentamiento global se detendría y se estabilizaría en torno a los 1,5 °C, concluye el informe.

En Chile el camino de la descarbonización ya comenzó, así como el desarrollo de proyectos en energías renovable, pero también estamos viendo los efectos de más de 10 años de sequía. Entonces, luego de conocer la cruda realidad que presenta el informe de IPCC, se hace aún más necesario que las autoridades, locales y mundiales impulse políticas claras y contundentes que promuevan las trasformaciones necesarias para detener la generación de gases invernadero en el menor plazo posible y así darle una nueva oportunidad a la Tierra.

www.t13.cl/noticia/mundo/informe-expertos-onu-revela-calentamiento-global-se-acelera-consecuencias-precedentes

https://www.elmostrador.cl/cultura/2021/08/09/alerta-roja-para-la-humanidad-expertos-mundiales-en-cambio-climatico-advierten-que-ya-hay-efectos-irreversibles-en-el-planeta/