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Autor

Mauricio Saldías Castillo

Country Manager Australia Ingeniero Civil Químico de la Universidad de Concepción Diploma de Estudios Superiores Especializados, Ingeniería de Procesos de tratamientos de aguas de la Universidad de Lille, Francia

Mauricio Saldías Castillo

Perth, 8 de septiembre de 2021

Recientemente el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas (ONU) publicó un nuevo informe y en pocas palabras, los actuales efectos del cambio climático no van a hacer más que empeorar.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU ha propuesto 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como lo resume la consultora irlandesa Accenture, en su informe «Cumpliendo con la promesa de la sostenibilidad».

El análisis de Accenture se centra en 12 sectores de la industria, y para minería y metales propone que los caminos sostenibles son:
1. Acelerar el cambio a modelos de negocio circulares como la «minería urbana» de conversión de residuos en valor.
2. Contribuir a un trabajo equitativo y sostenible, incluyendo la recapacitación, como la iniciativa de Rio Tinto y el Gobierno de Western Australia «Resource Industry Collaboration in Western Australia».
3. Acelerar hacia objetivos netos cero para las emisiones y el uso de la energía, agua y tierra para reducir los riesgos relacionados con el clima.

La industria minera privada en Chile actualmente tiene una capacidad total instalada de desalinización por ósmosis inversa de agua de mar (SWRO) de 5.000 litros/s (lps), así el uso de esta tecnología y la de sistemas de impulsión representan, un 25% del consumo de agua fresca no recirculada en el sector minero. En total, hoy existen en Chile 24 plantas desaladoras operativas y otras 22 en construcción, y según los pronósticos de Cochilco, se espera que en los próximos 10 años la industria minera alcance el 47% de agua de mar desalinizadas y el 53% de ‘agua continental’.

Por su parte, Australia actualmente cuenta con 6 grandes plantas desalinizadoras SWRO para la producción de agua potable, con una capacidad instalada de 17.000 lps, y al menos otras 16 plantas de menor capacidad, totalizando 19.774 lps. Sobre la ósmosis inversa para la producción de agua industrial, hay una instalación importante en Cape Preston, la primera planta preensamblada a gran escala en el mundo, con una capacidad de 1.620 lps, y otras 3 de menor escala en operación y 1 en planificación, para una capacidad combinada de 2.234 lps.

Con la industria minera liderando la carga hacia la adopción del hidrógeno verde como un reemplazo a la energía de combustibles fósiles, según el informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA) ‘Reducción de costos del hidrógeno’, “en lugares con estrés hídrico, […] cuando se dispone de acceso al agua de mar, la desalinización puede utilizarse con un impacto limitado en el costo y la eficiencia, lo que podría habilitar instalaciones de desalinización multipropósito para proporcionar beneficios locales».

Para producir hidrógeno verde se necesita como materia prima agua de alta pureza. Ésta se puede obtener a través de desmineralización con resinas iónicas o con osmosis inversa. Por tanto, la desalinización no es sólo para la producción de agua de procesos industriales o agua potable, también es una alternativa para la producción de hidrógenos verde, y esto puede influir en la decisión de qué capacidad definir en la evaluación económica de un proyecto de SWRO.

A modo de ejemplo, el 23 de agosto Anglo American marcó un hito para el desarrollo del hidrógeno verde en Chile, con la puesta en marcha de la primera Hidrogenera para vehículos cero carbono del país. La planta de demostración de tecnología usa agua desmineralizada y tiene una capacidad de 2 kg H2/día.

Asimismo, Highly Innovative Fuels (HIF) está desarrollando en la Patagonia una planta piloto para producir gasolina sintética a partir de hidrógenos verde para en el futuro exportar a Europa, y HyEx en el Norte Grande, se encuentra en las primeras etapas de su proyecto para la producción de amoniaco, también a partir de hidrógeno verde, para uso local en la industria del nitrato de amonio, y exportación.

Nuestra experiencia
Pares&Alvarez apoyó a HIF con la Declaración de Impacto Ambiental y actualmente estamos desarrollando la ingeniería de detalles de balance de planta. También tenemos una larga relación con los principales productores de nitrato de amonio de Chile, y recientemente realizamos un EPCM para estanques de almacenamiento refrigerados de LPG en la zona central de Chile.

Con respecto a la producción y manejo de hidrógeno, esto ha sido parte de la cartera de P&A desde el comienzo de nuestra compañía, cuando las refinerías de petróleo altamente integradas de Chile comenzaron la transición a productos con bajo contenido de azufre.

En Pares&Alvarez nuestra trayectoria nos coloca en una posición ventajosa para la integración o ejecución completa de diagramas de flujo OEM en desalinización, hidrógeno verde y fluidos portadores de hidrógeno, y por lo tanto contribuir a los propios Objetivos de Desarrollo Sostenible de nuestros clientes.