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Rodrigo Sandoval
Gerente de Proyectos
Pares&Alvarez

17 de agosto de 2021

Desde hace un tiempo, líderes de opinión y académicos han señalado que el Hidrógeno Verde será la solución a algunos de los problemas de los gases efecto invernadero y cambio climático, ya que el resultado de su combustión es vapor de agua y que su producción se basa en energías renovables, siendo carbono neutral. Por ende, es claro que es el candidato del futuro para reemplazar combustibles menos amigables con el medio ambiente, como el carbón y otros combustibles fósiles, que sí aportan CO2 a la atmósfera.

Sin embargo, uno de los problemas en su uso es el almacenamiento. Un ejemplo de ello es que, para mantenerlo en estado líquido, se requieren de condiciones de presión y temperatura extremas, lo que ha motivado el desarrollo de soluciones en las que el Hidrógeno se combina con otras sustancias para producir compuestos, tales como el Metanol o Amoníaco, productos usados hoy y que cuentan  con una logística desarrollada de transporte y almacenamiento, permitiendo su uso en la producción de fertilizantes, en el caso del Amoníaco o para producir gasolinas o similares, en el caso del Metanol.

Pareciera, entonces, que el futuro del gas licuado de petróleo (GLP) no es muy auspicioso. Sin embargo, el reemplazo en el uso domiciliario de este combustible por Hidrógeno Verde parece poco factible en el mediano plazo, ya que el GLP cuenta con una cadena de abastecimiento desarrollada, la que cubre las zonas en que hay demanda del combustible, y a la existencia de artefactos aptos para su uso.

Además, hoy tenemos medios de transporte marítimo, terminales de almacenamiento, transporte por ductos, vehículos de transporte terrestre y recipientes aptos para el transporte y distribución al por menor del combustible. Por otro lado, en la medida que la producción y consumo de Gas Natural vaya en aumento, debido a la sustitución del carbón por Gas Natural en la generación de Energía Eléctrica, la producción de GLP también se incrementará, ya que forma parte de los líquidos que acompañan al Gas Natural en su extracción, motivo por el cual habrá una gran disponibilidad de GLP en el mercado, en el mediano plazo

Ahora bien, es en el uso industrial, grandes consumidores de GLP, donde es posible encontrar una sustitución por Hidrógeno más a corto plazo, siempre y cuando el almacenamiento tenga una solución accesible y permanente, lo que puede implicar que el lugar de su producción deba ser cercano al sitio del consumo.

Por último, hoy estamos viviendo en nuestro país y el  mundo una situación compleja con sequías, incendios forestales descontrolados, cambio climático, situaciones que de no haber un cambio en nuestra forma actual de hacer las cosas, no tendrán solución. Es imprescindible que las autoridades, locales y mundiales, generen los incentivos/subsidios al uso de combustibles verdes, y penalidades/impuestos al uso de combustibles fósiles, necesarios para impulsar el cambio necesario para mitigar el Cambio Climático, siendo el Hidrógeno Verde un actor relevante en la solución a estos problemas.

En Pares&Alvarez realizamos la ingeniería de los últimos terminales de GLP construidos en el país y participado en la administración de la construcción de algunos de estos proyectos; asimismo, actualmente estamos trabajando en proyectos de producción de Hidrógeno Verde y su transformación en otros productos. La experiencia adquirida en estos sectores nos permite desarrollar y entregar soluciones innovadoras y sustentables para nuestros clientes, tanto en nuestro país como en el exterior, y así promover el compromiso de la empresa con el medio ambiente.