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Andrés Díaz
Jefe del departamento de Mecánica
Gerencia de Ingeniería
Pares&Alvarez

30 de septiembre de 2021

Según datos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), a enero de este año, en el país existen 23 plantas desalinizadoras: 15 mineras e industriales y ocho de agua potable, que aportan en conjunto 5.570 litros por segundo (l/s). La mayoría está en las regiones de Antofagasta y Atacama, y a ellas se suman 22 proyectos en desarrollo en distintas etapas.

En Chile, la desalación ofrece oportunidades para el desarrollo de la minería y, junto con ello, emergen desafíos que apuntan a contar con tecnologías y una estrategia de desalinización nacional. Es probable que su desarrollo siga un camino similar al de la energía solar o eólica, la cual hace 10 años tenía un alto costo y que hoy se está ejecutando en forma masiva.

Por la menor disponibilidad de agua en las zonas mineras, este sector lidera el avance en proyectos en construcción y de plantas establecidas, concentrando el 61% de los proyectos en operación, algo que les permite obtener seguridad y estabilidad en el suministro para sus operaciones y así utilizar cada vez menos las fuentes de agua “continentales”. Según estimaciones de Cochilco, en el plazo de una década la minería del cobre va a equiparar casi en partes iguales el consumo de agua continental y el agua de mar, es decir, en 2031 un 47% de los recursos hídricos utilizados provendrán del mar.

Surgen aquí importantes desafíos técnicos para las empresas de ingeniería. Debemos tener la capacidad de desarrollar proyectos especificando y definiendo las tecnologías y materiales adecuados para cada etapa del proceso, desde la captación del agua de mar hasta la disposición final del agua desalada. Por otra parte, se deben desarrollar proyectos que se hagan cargo de la impulsión de agua hacia los yacimientos que están ubicados hasta 200 km de distancia y hasta casi 5000 metros de altura.

El desarrollo del proyecto de ingeniería, para este tipo de plantas, debe tener la coordinación necesaria para obtener información técnica en forma oportuna, desde la etapa temprana del proyecto hasta su etapa final. Sin duda, para el desarrollo de este tipo de proyectos se hace indispensable el uso de metodologías BIM y el uso de softwares de diseño en 3D.

No solo la minería apunta a las plantas desaladoras como un beneficio. También el agua potable de uso domiciliario y el agua para riego están siendo obtenidas a partir de plantas desaladoras. Para algunas comunidades de sectores rurales del norte de Chile, el agua proveniente de estas plantas se ha transformado en su única opción de suministro. Es de esperar entonces, que junto con crecer la demanda de proyectos que apunten principalmente a desalar agua para procesos mineros, surja también una cantidad de proyectos relacionados con el suministro de agua potable para uso domiciliario y agrícola.

Fuente:  https://www.mch.cl/2021/07/23/el-aporte-de-la-desalacion-al-desarrollo-de-la-mineria-y-sus-comunidades/