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Manuel Gaete M.
Líder Especialidad Instrumentación y Control
Pares&Alvarez

14 de julio de 2021

No cabe duda que las tecnologías de la información han sido un aliado importante para el desarrollo de la humanidad en estos últimos 50 años. Un ejemplo de estos avances ha sido la implementación y uso de fibra óptica, la cual se ha masificado durante los recientes años, y especialmente durante los últimos meses producto de las necesidades generadas por la pandemia.

En la actualidad, y prácticamente desde que comenzaron los periodos de confinamiento, muchas actividades que se ejecutaban de manera presencial, se están realizando en forma remota, ya sea a través de un computador o de un teléfono móvil.

A las actividades que usualmente se desarrollan en forma remota, como pagos de servicios y algunos trámites personales, se han sumado otras que, impensadamente hace un año y medio, hoy también se realizan desde las casas, como las actividades laborales y académicas. Ya no es extraño ver a personas “teletrabajando” o a la mayoría de los estudiantes participando virtualmente de sus clases.

Esta nueva realidad ha levantado la necesidad de contar con conexiones a internet más robustas y de mayor capacidad, especialmente cuando las familias son numerosas y deben realizar sus actividades remotas en forma simultánea.

Afortunadamente, el aumento de la demanda de mayores y mejores conexiones, ha ido de la mano con el avance tecnológico. Lo que hace un par de décadas se soportaba sobre una precaria conexión cableada compartida con la línea telefónica, hoy se ha transformado en conexiones totalmente dedicadas y soportadas por equipos de alta tecnología, donde incluso ya no se requiere de cables para conectarse.

Es en este campo donde la fibra óptica ha sido protagonista, pues se trata de uno de los medios físicos más fuertes, inmune a interferencias y con mayor capacidad de transmisión de información. Todas estas características han favorecido el acceso remoto, donde el flujo de datos es cada vez más intenso, especialmente cuando se transmite video. A modo de ejemplo, es claro que uno de los métodos más utilizados este último año para comunicarse con otras personas ha sido la videollamada.

Chile no ha estado ajeno a este desarrollo. En marzo de 2021 la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL) informó que el 62,6% de los hogares del país cuenta con una conexión fija a internet, registrando un crecimiento del 12,5% anual, y de estos hogares, casi un 70% corresponden a conexiones de fibra óptica ejecutadas durante el último año calendario. Con esto, la cantidad de conexiones solo de fibra óptica equivale a cerca de la mitad de las conexiones fijas totales en el país. No es de extrañar, por lo tanto, que este número siga creciendo y que esta se convierta en la forma predominante en el mediano plazo.

Es así que las compañías proveedoras de servicios de internet han tenido que ir avanzando conforme a los requerimientos de sus clientes. Junto con el desarrollo tecnológico, han debido adoptar nuevas estrategias para llegar a más usuarios, no solo ofreciendo mejores equipos, sino también entregando planes de conexión más accesibles.

Con respecto a la masividad en el uso de la fibra óptica, es también misión del Estado acercar estos servicios a las localidades más alejadas del país y supervisar la accesibilidad, con el objeto de ir reduciendo la brecha digital que, sin duda, se ha hecho más latente durante la pandemia. Nace aquí, por lo tanto, un importante desafío, pues la proyección muestra que la forma remota de realizar muchas actividades ha llegado para quedarse.

Fuente:

https://www.subtel.gob.cl/conexiones-de-fibra-optica-crecen-682-en-un-ano-y-es-la-tecnologia-fija-mas-usada-por-los-chilenos